Dos candidatos, las mismas bases de comparación
Supongamos que compras ha preseleccionado a dos distribuidores ficticios, A y B, para un mismo suministro. Sus cifras son individuales: los saldos corresponden al 31 de diciembre de 2025 y las ventas a los años completos 2024 y 2025. Todos los importes de las tablas están en miles de USD: 48 significa USD 48.000. Son extractos para el ejemplo, no balances completos.
En una comparación real, verifica también identidad, alcance y definición de cada partida. La guía sobre qué revisar antes de comparar datos financieros públicos desarrolla esas comprobaciones. Aquí suponemos bases compatibles para concentrarnos en la interpretación.
1. Más activo corriente no siempre significa más liquidez
| Partida o indicador | Proveedor A | Proveedor B |
|---|---|---|
| Efectivo disponible | 12 | 80 |
| Cuentas comerciales por cobrar netas | 12 | 140 |
| Inventarios | 120 | 100 |
| Activo corriente | 144 | 320 |
| Pasivo corriente | 60 | 200 |
| Razón corriente (veces) | 2,40 | 1,60 |
| Prueba ácida (veces) | 0,40 | 1,10 |
Saldos al 31-12-2025, en miles de USD. Los dos ratios se expresan en veces.
Razón corriente = activo corriente / pasivo corriente. Para A: 144 / 60 = 2,40; para B: 320 / 200 = 1,60.
Prueba ácida = (efectivo disponible + cuentas por cobrar netas) / pasivo corriente. En este caso resulta (12 + 12) / 60 = 0,40 para A y (80 + 140) / 200 = 1,10 para B. No hay anticipos ni otros activos corrientes; por eso coincide con restar inventarios al activo corriente antes de dividir.
A parece tener más cobertura si solo miras la razón corriente, pero la mayor parte de su activo corriente es inventario. Al excluirlo, la comparación se invierte. B tiene más efectivo y cuentas por cobrar por cada dólar de pasivo corriente, aunque una cuenta por cobrar no es efectivo disponible.
Esto no demuestra que el inventario de A sea obsoleto ni que la cartera de B se cobrará a tiempo. La explicación de ratios de ACCA insiste en interpretar las cifras según la actividad y el contexto, no con un umbral universal.
Qué pedir: a A, antigüedad del inventario y respaldo de su salida prevista; a B, antigüedad de cartera y evidencia de cobros posteriores. Contrasta esas fechas con las obligaciones próximas de cada uno. Si hay efectivo restringido u otras partidas excluibles, ajusta la prueba ácida antes de compararla.
2. Menos deuda relativa puede concentrar más vencimientos
Para ambos candidatos, deuda financiera significa préstamos remunerados, sumando porción corriente y no corriente; el caso no incluye arrendamientos. No es el pasivo total: las cuentas comerciales por pagar, por ejemplo, no forman parte de este numerador.
| Partida o indicador | Proveedor A | Proveedor B |
|---|---|---|
| Deuda financiera total | 60 | 240 |
| Patrimonio | 140 | 360 |
| Deuda / (deuda + patrimonio) | 30% | 40% |
| Principal que vence durante 2026 | 48 | 48 |
| Principal que vence / deuda total | 80% | 20% |
Saldos al 31-12-2025 y principal previsto para vencer en los doce meses siguientes, durante 2026. Importes en miles de USD; proporciones en porcentaje.
La deuda representa 60 / (60 + 140) × 100 = 30% de la suma de deuda y patrimonio de A; en B, 240 / (240 + 360) × 100 = 40%. A tiene menor deuda relativa, pero vence el 80% de ella durante 2026, frente al 20% de B.
El importe previsto para vencer es el mismo: USD 48.000. El menor porcentaje de B se explica por una deuda total mayor; no demuestra que tenga menos dólares por pagar ni más facilidad para pagarlos. Tampoco un vencimiento anual dice cuánto efectivo hará falta en un mes concreto.
Qué pedir: el calendario mensual de principal e intereses, las garantías y condiciones relevantes, y la previsión de caja que respalde el pago. Si se plantea refinanciar, distingue un acuerdo confirmado de una intención. Contrasta el conjunto con cobros y pagos operativos. La deuda corriente ya está dentro del pasivo corriente: no la sumes otra vez.
3. Crecer más en porcentaje no implica aumentar más en dólares
| Partida o indicador | Proveedor A | Proveedor B |
|---|---|---|
| Ventas 2024 | 500 | 2.000 |
| Ventas 2025 | 700 | 2.200 |
| Incremento absoluto | 200 | 200 |
| Crecimiento de ventas | 40% | 10% |
Ventas de los años completos 2024 y 2025, e incremento, en miles de USD. Crecimiento nominal, sin ajuste por precios.
Crecimiento = (ventas actuales / ventas anteriores - 1) × 100. A crece (700 / 500 - 1) × 100 = 40%; B crece (2.200 / 2.000 - 1) × 100 = 10%. Ambos añaden USD 200.000 en ventas, pero A parte de una base menor.
El mayor porcentaje de A no prueba más capacidad de entrega, mejor margen ni más caja. Las ventas nominales pueden cambiar por precios, cantidades o mezcla de productos. Además, vender a crédito puede exigir financiar la espera hasta cobrar, como explica ACCA en su guía de capital de trabajo.
Qué pedir: la explicación del aumento de ventas, las condiciones de cobro y una previsión de caja que incluya el suministro propuesto. Cuando sea relevante, separa precios y cantidades y contrasta los pedidos con capacidad de entrega comprobable. No atribuyas el inventario de A al crecimiento solo porque ambos datos aparecen juntos.
Qué conclusión llevar a la revisión de compras
Una conclusión útil sería: «A muestra mayor razón corriente, menor deuda relativa y más crecimiento porcentual, pero depende más del inventario y concentra una mayor parte de su deuda en los vencimientos del año. B tiene mayor prueba ácida, aunque depende del cobro de su cartera. Ambos prevén pagar el mismo principal financiero durante 2026 y aumentaron sus ventas en el mismo importe. Faltan soportes para convertir estas diferencias en una recomendación».
Para registrar documentos, pendientes y responsables puedes usar la matriz financiera de proveedores en Excel. No necesitas sumar los ratios ni darles pesos arbitrarios para que la comparación sea útil.
Antes de decidir, actualiza saldos y vencimientos al horizonte del contrato: el cierre de 2025 no describe por sí solo la situación actual. Si faltan datos, no los sustituyas por cero; una base nula o negativa, incluido un patrimonio no positivo, requiere revisar la interpretación en lugar de aplicar estos porcentajes como si fueran comparables.
La comparación debe terminar en evidencia suficiente para decidir, no en un ganador automático. La capacidad de entrega, la calidad y las condiciones del suministro necesitan comprobaciones propias; los ratios financieros no las acreditan.